El biorritmo es una teoría popular formulada entre finales del siglo XIX y principios del XX por los médicos Wilhelm Fliess (Berlín, 1858-1928) y Hermann Swoboda (Viena, 1873-1963), y difundida después por el suizo Alfred Teltscher. Sostiene que tres ciclos regulares gobiernan al ser humano: un ciclo físico de 23 días, un ciclo emocional de 28 días y un ciclo intelectual de 33 días, calculados todos a partir de la fecha de nacimiento.
Cómo funcionan los tres ciclos
El ciclo físico (23 días) describe resistencia, fuerza, coordinación: la primera mitad se considera "alta", de carga; la segunda "baja", de recuperación. El ciclo emocional (28 días) describe humor, sensibilidad, creatividad emocional. El ciclo intelectual (33 días) describe prontitud mental, memoria, capacidad de aprendizaje. Todos parten del nacimiento y se repiten indefinidamente.
Días críticos
Los días en que un ciclo atraviesa el cero (paso de positivo a negativo o viceversa) se llaman "críticos": los defensores los consideran momentos de mayor vulnerabilidad. Cuando dos o tres ciclos son críticos el mismo día (supercrítico) la sensibilidad sería máxima.
Uso online
Introduce tu fecha de nacimiento y la fecha de referencia (hoy o un día futuro). La herramienta calcula el valor de cada uno de los tres ciclos, muestra un gráfico con los tres andamientos, señala posibles días críticos y propone un consejo sintético para la jornada.
FAQ
¿Los ciclos parten realmente del nacimiento?
Esa es la hipótesis del biorritmo clásico. En la biología real sabemos que existen ciclos (circadiano de 24 horas, menstrual de unos 28 días, estacionales) pero no ligados linealmente a la fecha de nacimiento.
¿Puedo usarlo para entrenamientos deportivos?
Considera que la base científica es débil. Indicaciones más fiables vienen de la escucha del cuerpo, frecuencia cardíaca en reposo, calidad del sueño y un plan personalizado.
¿Está vinculado a la astrología?
No. El biorritmo nace en el ámbito médico-popular y se refiere solo a la fecha de nacimiento como "fase 0". La astrología, en cambio, se refiere a las posiciones planetarias.